CRÍTICA

Hotel Explotación: Las Kellys

6

Por
28 de noviembre de 2018

Hay documentales de largo recorrido, en los que la historia va tomando diferentes senderos, caminos inesperados, y el director está ahí para adecuar su narración al ritmo de los acontecimientos. Muy pronto vamos a tener la oportunidad de disfrutar en cartelera de uno de esos trabajos ‘mutantes’, con la magnífica Apuntes para un película de atracos (2018), de León Siminiani. Sin embargo, hay obras documentales que viven de la urgencia, de la necesidad de estar ahí y ahora, disparar en el momento justo y hacerlo, además, en el lugar adecuado. Se trata de levantar testimonio del ruido y la furia que son la consecuencia necesaria de los acontecimientos. Este es el caso de Hotel explotación: Las Kellys que arranca en 2016, cuando las limpiadoras de hotel reconvertidas por gracias de la nomenclatura legal en camareras de piso -en Las Kellys o “las que limpian” según ellas prefieren que se las conozca- comienzan a organizarse para reclamar sus derechos y denunciar su situación frente a las leyes que las evitaban. Reclamaban, lo siguen haciendo, su visibilidad y que sus protestas fueran más allá del simple eco. Se sentían totalmente indefensas tras la reforma laboral de 2012.

En un momento justo (2016) y en un lugar adecuado (Barcelona), la periodista y cineasta Georgina Cisquella siente que debe acompañar a estas mujeres -porque se trata de un trabajo eminentemente feminizado- en su lucha. Su mirada responde a esa urgencia del documental de testimonios tomados sobre el terreno, que sirven para ir hilvanando historias personales, que a la vez arrojan luz sobre problemas comunes -como la inmigración (interior y exterior), la utópica conciliación laboral, las relaciones laborales en el siglo XXI e, incluso, la gentrificación- que son una consecuencia inmediata e inevitable de la situación (a)legal de estas 200.000 mujeres que viven casi esclavizadas por sus trabajos. Sin posibilidad, ni siquiera, de coger una baja por enfermedad.

Al principio Las Kellys deciden protestar bajito, pero cuando se dan cuenta de que su entorno más cercano no las reconoce, salen a la calle y se organizan hasta hacerse oír en Bruselas. Ese proceso orgánico es el que retrata Cisquella con una película rodada con pocos medios y marcada también por la urgencia a nivel técnico. En ese punto se distancia del discurso de vocación puramente cinematográfica, aunque eso es casi es lo de menos, para convertirse en un documento que levanta testimonio del aquí y ahora. De la crisis que no cesa.

A nivel cinematográfico el film se queda en el terreno de reportaje televiso. Como testimonio se revela como un documental de denuncia absolutamente necesario

SINOPSIS:

Más de doscientas mil mujeres trabajan como camareras de piso en España, pero son tan fundamentales como invisibles en el sector de la hostelería. Hace año y medio las Kellys (las que limpian los hoteles) decidieron organizarse para reclamar sus derechos. Han sido víctimas de la externalización y muchas de ellas se han quedado fuera de las plantillas de los hoteles, sin derechos y expuestas al despido cuando están de baja.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN:

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA:

ESTRENO: 30 de Noviembre de 2018