CRÍTICA

Hello, My Name is Doris

6

Por
25 de julio de 2016

Entre lo irónico y lo grotesco, entre el trazo grueso y la sensibilidad, todo el rato transitando por terreno resbaladizo, Hello, My Name is Doris es una extraña propuesta de tragicomedia que vive instalada en ese tipo de humor del que a uno le cuesta interpretar si todo es distancia irónica sobre el mundo y su absurdez congénita o bien cinismo descreído y cansino sobre la condición humana. Quizá ambas cosas, ¿por qué no? En los tiempos de ese invento, casi siempre tan fraudulento, llamado posthumor, cualquiera se atreve a diagnosticar grados de lo humorístico. La historia de una mujer con síndrome de Diógenes que acaba de perder a su madre y que se pirra por seducir a un nuevo compañero de trabajo, joven y atractivo. Todo es metáfora, y alucinación en esta fábula, a ratos irritante y a ratos sugestiva, que en sí misma es pura paranoia. Rehuye el naturalismo porque es marciana, nos habla del quiero y no puedo, se cachondea de la autoayuda y recurre al psicoanálisis, cliché sobadísimo, pero me temo que necesario aún. Contiene humor zafio aplicado al equívoco –”déjame meterla, ahora no puedo sacarla, está muy dura ya”– retrata con tino la imbecilidad que nos rodea y se pone tierna a su completo antojo. Todo con Sally Field al timón, tirando a sobreactuada pero también magnética, cargando sobre su rostro los difíciles matices de esta obra atrevida.

Tragicomedia desconcertante, a ratos humana y a ratos irritante.

SINOPSIS:

Tras la muerte de su madre, Doris, una mujer que ha vivido toda su vida encerrada en su propio Diógenes, conoce a un nuevo compañero de trabajo con el que querrá emprender una aventura romántica.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: ,

PAIS: EE UU

DURACIÓN: 95 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Sony Pictures

ESTRENO: 05 de Agosto de 2016