CRÍTICA

Hancock

5

Por
18 de julio de 2008

Nando Salvá

TOM CRUISE HA ACABADO POR HARTAR al público con sus chorradas, Tom Hanks está de capa caída, Jim Carrey juega en ligas menores… En cambio, a lo largo de más de una década, Will Smith ha sido inmune a los gustos cambiantes del espectador, y esté usted seguro de que Hancock será su sexta película consecutiva que gana más de 300 millones de dólares en taquilla en todo el mundo. Además, Smith es el prototipo de estrella que Hollywood necesita –a éste sí que le encaja como un guante el manido título de the last movie star–: un tipo majo de verdad, encantado de promocionar sus películas por todo el mundo y a gusto con la fama y con su estatura pública, al que le pone burro ser observado pero que no parece desesperado por atraer nuestra atención, porque sabe que la tiene. Es la superestrella que gusta a blancos y a negros, a ellos y a ellas, a todos. Es el héroe por antonomasia, así que era cuestión de tiempo que interpretara a un superhéroe. Probablemente hasta sea uno de ellos, dotado del superpoder de vender a un público masivo cualquier película. Al fin y al cabo, ha vendido Hancock, y eso tiene mucho mérito. ¿Que por qué? No precisamente porque la haya promocionado como su intento de proyectar una persona fílmica algo más oscura y provocadora. Después de todo, hace que hasta El príncipe de Bel Air parezca transgresora en comparación. Sus problemas son otros. “¿Y si un homeless borracho, que duerme en un banco, resultara ser un superhéroe?”, se pregunta la película primero, y luego, mientras responde que sí, demuestra que no es fácil contar un relato de superhéroes de forma honesta y, al mismo tiempo, parodiar o al menos ofrecer comentarios sardónicos acerca de los fundamentos del género (en realidad, lo más paródico de Hancock, aunque probablemente de forma accidental, son los pedestres efectos especiales relacionados con la facultad de volar del héroe). Del mismo modo que John Hancock existe para ser un héroe pero no sabe por qué ni sabe cómo, parece ser que el director Peter Berg tampoco tiene ni idea, dadas tanto su torpeza a la hora de hacer transitar a su personaje principal de vagabundo a superhombre como esa forma que tiene de hacer avanzar la historia hacia su espectacularmente absurdo final no sólo sin desarrollar una mitología rigurosa o lógica, sino reescribiendo constantemente sus propias reglas narrativas y dramáticas. Para entonces Hancock, por un lado, ha abandonado todo sentido del humor o de la sátira aunque, por otro, no se toma lo suficientemente en serio a sí misma y desaprovecha cualquier posibilidad de pegada emocional. 

SINOPSIS:

Hancock es un vagabundo alcohólico, deslenguado y chulo. Y también un... superhéroe. Decide cambiar al enamorarse de la novia del ejecutivo al que acaba de salvar la vida.

Hancock

DRAMA / EE UU / 2008 / 92 MINUTOS / SONY DIRECTOR: PETER BERG ACTORES: WILL SMITH, CHARLIZE THERON, JASON BATEMAN GUIÓN: VINCENT NGO, VINCE GILLIAN FOTOGRAFÍA: TOBIAS SCHLIESSLER MÚSICA: JOHN POWELL PRODUCCIÓN: AKIVAGOLDSMAN, MICHAEL MANN. sonypictures.com/movies/hancock 

ESTRENO: 18 de Julio de 2008

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