CRÍTICA

Gangsta

6

Por
10 de diciembre de 2018

Belgas de origen marroquí, Adil El Arbi y Bilall Falah (Adil y Bilall en sus tres largos hasta la fecha) representan el orgullo millennial del cine belga. Y lo llevan a gala desde su firma, entre música electrónica y créditos fluorescentes, antesala de un filme que plantea, de entrada, la reflexión sobre la reivindicación de una autoría basada en la más o menos creativa y vertiginosa mezcla de referencias preexistentes (y, quizá lo peor: muy manidas). Bajo la pancarta de Cineastas DJ, Adil y Billal, hijos de la inmigración, relucen embebidos de una interesante y poco conocida cultura callejera belga. Aunque son hijos de la mezcla bruselense, como vimos en
Image y Black, la película sigue esta vez la conexión de la droga entre el puerto de Amberes y Ámsterdam, a través de un grupo de colegas que juegan a ser gangsters como si controlasen el videojuego de su propia vida. Trainspotting con acento flamenco narrado en primera persona a golpe de insertos, flashbacks, vaivenes y guiños a todo el cine de acción de los últimos lustros, desde Guy Ritchie a Fast & Furious, la estrafalaria propuesta, adornada por la integración árabe (“el islam es Apple”) y visualmente poderosa, hasta el punto de llamar la atención de Hollywood, se hace simpática. Aunque acabe ahogándose en su propio mejunje, un imperfecto pero resultón melting pot racial que llevará a sus directores a dirigir Dos policías rebeldes 3 y la soñada cuarta entrega de Superdetective en Hollywood.

El hampa de Flandes juega a su propio videojuego.Y lo dirigen dos DJ.

SINOPSIS:

Las vidas de cuatro aspirantes a gangster dan un vuelco cuando se hacen con un cargamento de cocaína.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR: ,

REPARTO: , , , ,

GUIÓN:

PAIS: Bélgica

DURACIÓN: 125 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA:

ESTRENO: 14 de Diciembre de 2018