CRÍTICA

Frantz

8

Por
10 de diciembre de 2016

Puede parecer irónico que Frantz sea una de las películas más distintivas de Ozon y, a la vez, una obra de carácter excepcional en su carrera: cine de época en blanco y negro y, en buena medida, hablado en alemán. Pero no lo es porque, pese a estar parcialmente inspirada en Remordimiento (E. Lubitsch, 1932), es un trabajo puramente ozoniano. Mientras evoca las hostilidades entre Francia y Alemania en las postrimerías de la I Guerra Mundial, Ozon reincide en asuntos que lleva años explorando, como el duelo o el impulso humano a fabular historias para sobrevivir; porque la verdad, a veces, duele demasiado.

Sirviéndose de una estructura que convierte la película en un juego de espejos que revela constantemente nuevas perspectivas y honduras inesperadas –y confirma a la misteriosa figura titular como la inquietante ausencia en torno a la que todo lo demás sucede–, Ozon lleva a cabo un examen íntimamente épico y lleno de romanticismo de asuntos como el dolor, la culpa y las secuelas que la guerra deja tanto en vencidos como en vencedores. Lo hace exhibiendo una nitidez narrativa deslumbrante, y una impecable recreación de época que no menoscaba la vigencia del filme: siempre resulta oportuno recordar lo cerca que el nacionalismo está del fascismo, y que la mejor forma de curar heridas personales y colectivas quizá sea el perdón.

Ozon se ha hecho mayor, y qué bien le sienta la madurez.

SINOPSIS:

Una pequeña ciudad alemana, poco tiempo después de la I Guerra Mundial. Anna va todos los días a visitar la tumba de su prometido Frantz, asesinado en Francia. Un día, Adrien, un misterioso joven francés, también deja flores en la tumba. Su presencia suscitará reacciones imprevisibles en un entorno marcado por la derrota de Alemania.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: , ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Francia, Alemania

DURACIÓN: 113 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Golem Distribución

ESTRENO: 30 de Diciembre de 2016