CRÍTICA

Eternal beauty

7

Por
25 de agosto de 2020

De las capacidades más incómodas y a la vez más fascinantes del arte –del cine singularmente- es la de mostrar, retratar, capturar nuestras disfuncionalidades. Y el cine británico siempre ha sabido contárnoslas con especial tino, lucidez, sin paños calientes, tan certeramente y tan desnudamente. Hallamos aquí una pariente cercana, muy próxima, al cine de Mike Leigh, si acaso un poco menos lúgubre, más permeable a la ironía. Empieza con una boda frustrada, un flashback abrupto y elocuente que nos arroja al nublado presente de un ser nublado en si mismo, una chica de alma herida, incapaz de sostener una vida harmónica por culpa de la terrible losa de la esquizofrenia.

Se acuerda uno de otras películas con boda y conflicto interior. Le vienen a la memoria dos relatos nórdicos como Festen y la monumental Melancolía. Pero sobre todo aquella Boda de Rachel de Jonathan Demme, tan hiriente, tan conmovedora. A ratos ensimismada en exceso en su propia extrañeza y con ramalazos de esteticismo un tanto vacuo, puntúa alto, sin embargo, en la fabulosa creación de sus dos actores protagonistas. Sally Hawkins y David Thewlis, qué actorazos, componen una bella relación de amor, una relación de dos parias emocionales, dos pájaros enjaulados en mil movidas que les rondan la cabeza y el alma y no les dejan en paz jamás. El encuentro de ambos es triste y luminoso a la vez, pura paradoja, pura humanidad.

Tragicomedia con grandes actores, muy británica, para ahondar en la soledad del alma.

SINOPSIS:

Jane sufre un colapso cuando es arrojada hacia el altar. Su mundo caótico desembocará en unas hilarantes y conmovedoras historias de amor (tanto reales como imaginarias) y una serie de choques familiares.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN:

PAIS: Reino Unido

DURACIÓN: 95 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA:

ESTRENO: 24 de Agosto de 2020