CRÍTICA

Estafadoras de Wall Street

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04 de noviembre de 2019

Cuando una fórmula narrativa se asienta, es imposible dejar de verla por todas partes. O, como promulga el capitalismo de la apariencia: “Fake it till you make it”. Echa un vistazo a La gran estafa americana (2013), Gold (2016), Barry Seal: El traficante (2017), Yo, Tonya (2017), la serie Euphoria (2019)… Son abundantes las obras de evidente influencia scorsesiana que, procedentes de diversos cineastas y con mayor o menor fortuna, han llegado en los últimos años –dejaremos fuera de la enumeración a Joker (2019) por cuestiones de pura profilaxis neuronal–, demostrando la inevitable influencia del director de El lobo de Wall Street en el cine reciente con sus barridos frenéticos y travellings enérgicos para la narración histérica del auge y caída de personajes excesivos en espirales de autodestrucción capitalista.

Pues bien, Lorene Scafaria las deja a todas atrás con su tercer largo, Estafadoras de Wall Street. Un proyecto bullente de ese mismo ADN del cine de Martin Scorsese al que la guionista y directora aporta lo que nunca tuvo: un emocionante espíritu de comunidad femenina.

La base de la película es el caso real de un grupo de bailarinas de striptease de Nueva York que tras la crisis financiera de 2008 experimentaron una preocupante recesión también en su negocio. De repente, todos esos tiburones de las grandes finanzas, hombres encorbatados que acudían cada noche a quemar dinero ante sus bailes y cubrirles el coxis de billetes, empezaron a escasear. Así que a ellas no les quedó más remedio que reciclarse profesionalmente y encontraron una salida: se dedicaron a desplumar magnates de Wall Street con la promesa de noches eróticofestivas y unas cuantas dosis de ketamina. Una tarjeta de crédito no recuerda con qué nivel de conciencia la drenaste la noche anterior. Estafadoras nocturnas de quienes de día arruinan a inversores y empresas. ¿Puede haber mayor celebración de los preceptos de la Escuela Austriaca?

Jennifer Lopez, quien no echaba tantas chispas en una pantalla de cine desde Un romance muy peligroso (1998), deslumbra con una de esas actuaciones que redefinen una carrera. Más allá de la exhibición de pole dance que cambiará para siempre nuestra forma de escuchar la canción Criminal de Fiona Apple, J-Lo es Ramona, la carismática capitana de un reparto coral con grandes jugadoras como Constance Wu –admira de una vez el talento de la actriz de Crazy Rich Asians  antes de que te pille por sorpresa–, Lili Reinhart (Riverdale) o Julia Stiles, en el papel de la periodista que cuenta la historia. Un relato de supervivencia en tiempos de guerra donde se subraya la importancia de las redes de cariño y cuidados tejidas entre estas emprendedoras.

Igual que ocurría en películas muy finas para entender la economía actual como Go Go Tales (Abel Ferrara, 2007) o Support the Girls (Andrew Bujalski, 2018), Estafadoras de Wall Sreet demuestra ante todo cómo el cuerpo de la mujer es tanto campo de batalla crucial del capitalismo como uno de sus espacios de resistencia más importantes.

Jennifer Lopez es la loba de Wall Street que no puedes domesticar.

SINOPSIS:

Un grupo de bailarinas de striptease se dedica a estafar a sus clientes, hombres ricos y de negocios de Wall Street. Elizabeth es una periodista que comienza a investigar a este grupo, lo que hará que su negocio peligro. Todas tendrán que unirse y dejar aparte rencillas para poder afianzar su estilo de vida.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

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GUIÓN: ,

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN: 110 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Diamond Films

ESTRENO: 08 de Noviembre de 2019