CRÍTICA

Enemigos íntimos

6

Por
10 de junio de 2019

¡Qué título tan malo! Enemigos íntimos: ¿Cuántas películas se llaman así? Se cuidan poco los títulos, se deja morir esta parte de creatividad tan importante, tan cargada de posibilidades, de anzuelos, de ganas de ir a ver la película. Este Enemigos íntimos es un thriller, o mejor dicho, un polar, abrupto y circunspecto, sobre un policía y un traficante cuyas vidas estuvieron próximas cierta vez en el pasado y tras muchos avatares se cruzan de nuevo con la muerte rondándoles de cerca.

Enseguida tiene uno la sensación de que esta historia se la han contado ya antes y mejor. No existen en ella excesivos motivos de novedoso regocijo aunque es fácil que el brío narrativo te coja de la mano para acompañarte hasta el final. Lo mejor en ella es cuando puede uno atisbar el pasado de los personajes, aquello que no se nos cuenta pero subyace en lo intangible, aquello que les duele en el alma al atormentado inspector y al delincuente herido por la muerte de su amigo. Enemigos íntimos pasa en la calle, en las escaleras, en patios, en pasillos, siempre con luz mortecina, es gris y apesadumbrada. En los polar franceses de toda la vida, los de Melville y Giovanni, los personajes viven abonados al pesar y al hieratismo. La suya era una cuestión estética. Enemigos íntimos merodea con el tic, saca todo el partido a tener un buen director.

Cine negro clásico francés hibridado con el thriller: combinación resultona.

SINOPSIS:

Manuel es un traficante de drogas, mientras que Driss es un policía. A ambos les une algo: su amistad en la infancia. Uno de los trabajos del delincuente sale mal y esto hace que los dos se reencuentren. Pronto se darán cuenta de que se necesitan él uno al otro para sobrevivir.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 111 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: La Aventura

ESTRENO: 14 de Junio de 2019