CRÍTICA

Elle

9

Por
26 de septiembre de 2016

Cuando Verhoeven sonríe, hay que echarse un poco a temblar. Y, cuando el holandés afirma que no se sentía tan excitado al comenzar un rodaje desde 1987, cuando viajó a EE UU para dirigir RoboCop, entonces toca agarrarse, porque vienen curvas. Unas curvas superpuestas, para colmo, a un físico y un carácter tan rectilíneos como los de Isabelle Huppert. Así pues, tenemos a un director especializado en morbos y a la reina consumada del mal rollo unidos en un concúbito cuyo fruto es un filme donde todo sale mal. Es decir, verhoevenianamente hablando, que todo sale estupendamente.

Desde su mismo comienzo, a buen seguro uno de los más desagradables (y mejor rodados) del cine europeo reciente, Elle avisa de que el cineasta está más desenvuelto que nunca, y con más ganas de meterse en berenjenales, desde los buenos viejos tiempos de Instinto básico y Showgirls, cuando un Hollywood incauto aún tenía sitio para sus morbos. Con ciertas salvedades: el Paul Verhoeven de 2016 se permite menos virguerías con la cámara que entonces (aunque siga siendo un virtuoso), y, si bien su querencia por la intriga permanece fuera de toda duda, las maneras de thriller que recorren esta película son sólo una excusa para un propósito más hondo: retratar a otro de esos monstruos sexuales que, empezando por Delicias turcas (1973), han poblado su filmografía.

Esta Michèle Leblanc (Huppert) no es una figura que pida nuestra empatía. Más bien, la rechaza abiertamente. Y eso, a pesar de ser la víctima de un crimen sexual, de tener un hijo peligrosamente idiota (así como una nuera más allá de lo insoportable) y de haber vivido una historia familiar de pesadilla. Cada vez que la protagonista amenaza con despertar nuestra compasión, el libreto de David Birke y la mirada del director intervienen para recordarnos dos cosas: que es una grandísima bastarda, y que, ante la adversidad, no responde con lágrimas, sino con muecas y con pullas verbales de las que hacen sangre.

Porque, aunque parezca raro, uno se ríe mucho viendo Elle, especialmente cuando su humor aborda cosas que no tienen ninguna gracia. Calcúlese el gozo de Verhoeven al jugar de esta manera con el sentimiento de culpa del espectador, tentándolo a abandonarse a los placeres de la misantropía, y se tendrá la medida de su triunfo. Si, tras esta gamberrada, se permitiese volver a la ciencia-ficción, nuestra dicha sería completa.

Verhoeven y Huppert: no hay tótem ni tabú que se les resista.

SINOPSIS:

Michelle, una exitosa ejecutiva de una empresa de software, busca venganza tras ser violada en su propia casa por un intruso.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Francia, Alemania, Bélgica

DURACIÓN: 130 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Avalon

ESTRENO: 30 de Septiembre de 2016