CRÍTICA

El otro lado de la puerta

4

Por
04 de abril de 2016

El cine cutre (o incluso el cutrón) es lo que tiene: que, cuando te confías, te sorprende. Sin ir más lejos, las premisas de El otro lado de la puerta parecen extraídas de un diccionario de clichés: la familia de trágico pasado, la localización exótica (en este caso, India) y esa prohibición que existe sólo para ser transgredida, atrayendo así al monstruo de rigor. Así pues, el filme se aparece como una más con niño fantasma, con ecos ocasionales de Al final de la escalera y un baño mitológico que es puro macguffin. Pero hete aquí que, en los últimos minutos, su guión pone en escena un teatrillo edípico que parece sacado, más que de Sófocles, del The End de los Doors. ¿La convierte eso en una buena película? Pues no, pero al menos le añade un plus de morbo y de personalidad propia.

Sustos de Hollywood trasplantados a Bombay.

SINOPSIS:

María es una madre devastada por un trágico suceso: la reciente muerte de su hijo Oliver. Tras pasar por uno de los peores momentos de su vida, la protagonista intenta superar esta ausencia mediante el apoyo de su marido y su hija Lucy, hasta que un día se entera de algo que lo cambiará todo. María descubre que existe un misterioso ritual que le permitiría despedirse de su pequeño al contactar con el mundo de los muertos. Sin dudar, comienza a realizarlo y abre una puerta que dejará que el espíritu de su hijo se traslade al mundo de los vivos. Lo que era un inocente intento de contactar con Oliver se convierte en verdadero infierno por intentar salvar el alma del mismo.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN: ,

PAIS: RU

DURACIÓN: 96

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Fox (20th Century Fox/Hispano Fox Film)

ESTRENO: 06 de Mayo de 2016