CRÍTICA

El imperio de las sombras

6

Por
13 de enero de 2017

Después de la reivindicable incursión juguetona en Hollywood de El último desafío, Kim Ji-Woon ha vuelto a casa –pero con capital de Warner Bros.– decidido a abrir su chillona válvula de energía visual sobre un episodio histórico de la lucha contra la ocupación japonesa de Corea. Cineasta ecléctico con ojo para la puesta en escena fluida de tramas enrevesadas y actualización de géneros populares, Kim encara El imperio de las sombras como un relato de espionaje consagrado por completo al ‘corre que te pillo’ que practican, con varios cambios de bando, un policía coreano, su homólogo japonés y una célula de la resistencia que planea un atentado en Seúl. El primero, interpretado por el enorme Song Kang-ho con su facilidad natural para la ambigüedad moral, es el personaje decisivo de un thriller lanzado a agarrar por las solapas desde la primera secuencia, capaz de ir in crescendo continuo durante su largo metraje aunque se deje por el camino al espectador, agotado de tanto clímax por fascículos.

Kim Ji-Woon, quien en los mejores momentos sabe a Spielberg eufórico o De Palma cohibido, se luce en una extensa secuencia central a bordo de un tren, cargada de tensión, suspense y compartimentación de la mirada. Momento destacado que resume el fallo del filme: mucha bombástica, pero no tan eficaz como el breve encuentro donde tres de los mejores actores coreanos de su generación se ponen tibios a sake.

La locomotora del cine coreano avanza, pero también expulsa vapor.

SINOPSIS:

Una organización independiente contra Japón, que existía en el marco del periodo colonial japonés en Corea del Sur, se hizo mundialmente conocida por el excesivo uso de la violencia para lograr la independencia de Corea.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: , ,

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Corea del Sur

DURACIÓN: 140 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: La Aventura Audiovisual

ESTRENO: 27 de Enero de 2017

ETIQUETAS:

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