CRÍTICA

El cuadro

7

Por
06 de noviembre de 2019

De más de tres metros de altura y dos metros ochenta de amplitud, Las meninas (1656), del pintor sevillano Diego de Velázquez, es uno de los grandes cuadros de la historia del arte. Su grandiosidad no solo viene dada por el tamaño, sino por la pericia del artista al retratar en un escenario a la Infanta Margarita, a los reyes Felipe IV y Mariana de Austria, a las meninas –damas al servicio de la princesa–, al aposentador José Nieto, a sí mismo y a otras figuras hasta contar once personas. Todas incluidas en un mismo plano y a la vez ubicadas en diferentes espacios de esa escena mediante un sutil juego de espejos y puntos de vista que todavía hoy parecen inabarcables.

Esa fascinación y sensación abisal que provoca Las meninas ha llevado a Andrés Sanz a realizar El cuadro, documental de corte ensayístico que, como le sucedió a Theóphile Gautier cuando vio la obra de Velázquez por primera vez, se pregunta “¿Dónde está el cuadro?”. La cuestión, nada baladí tal y como iremos viendo a medida que avanza la propuesta, no está planteada como un soliloquio de Sanz sobre el lienzo y sus múltiples significados, sino como un trabajo detectivesco y coral, con la participación del historiador Jonathan Brown, los conservadores del Prado Manuela Mena, Javier Portús y Matías Díaz Padrón, el historiador del arte Fernando Marías, además de Félix de Azúa, Francisco Calvo Serraller, Keith Christiansen y el pintor Antonio López, entre otros muchos, cuyos interrogantes, comentarios y opiniones funcionan como tejido de una amplia red reflexiva en torno a los muchos e infinitos enigmas que despierta esta pintura.

La propuesta de Sanz es una modesta y al mismo tiempo sustanciosa contribución a los problemas hermenéuticos de Las meninas. Y, sobre todo, amena. Para lograr ritmo y suspense, algo nada desdeñable teniendo en cuenta que, al fin y al cabo, estamos ante una lección de historia del arte, Sanz se sirve de un punto de partida muy perspicaz, al recordarnos la desaparecida ‘Sala de Las Meninas’ del Prado, en la que, hasta la década de los 70, había un espejo frente a la pintura que ofrecía un singular reflejo del cuadro incluyendo al observador y retorciendo aún más, si cabe, el misterio que anida en el corazón del lienzo. Además, el filme se apoya en otra serie de estrategias de puesta en escena –stop-motion, una autoficción de aliento lynchiano sobre el vínculo del cineasta con el cuadro con Eusebio Poncela, entre otros recursos– que espacian las ideas propuestas, ayudando, con ello, a que el análisis de la obra de Velázquez no se desborde o pierda su perspectiva.

El cuadro asume, por tanto, el desafío propuesto con mucho más que entereza. Y no sólo por lo complicado del reto, sino por las aportaciones que se extraen del documental. A pesar de que se echan de menos algunas voces célebres que se han enfrentado a Las meninasMichel Foucault en Las palabras y las cosas haciendo del lienzo una reivindicación de las transformaciones epistemológicas de esa época–, Sanz recupera ideas previas y añade un par de sugerencias bastante llamativas: la implicación del mismísimo Felipe IV en la puesta en marcha del cuadro y la fecha de ejecución de la obra, más cercana al deceso del pintor.

El gran cuadro de Velázquez es una espiral de significados y Andrés Sanz se atreve a responderlos todos.

SINOPSIS:

Documental ensayístico que juega con el misterio sobre 'Las Meninas', el reconocido cuadro de Velázquez, alojado en el Museo del Prado en Madrid.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 107 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Super 8 Distribución

ESTRENO: 08 de Noviembre de 2019

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