CRÍTICA

El árbol magnético

7

Por
30 de julio de 2014

Se hace saber que hay un alegrón preparado para el espectador dispuesto a aceptar las reglas de juego del viaje completo a las raíces, ése que logra aunar el peso de la raigambre en el fondo y el aire de radicalidad en la forma. Con el secreto del magnetismo de un evocador árbol en Chile, Isabel Ayguavives encontró para su debut en el largo una imagen perfecta para sublimar el naturalismo familiar de un reencuentro con doble fondo. En la superficie, la reunión campestre alrededor de un asado entre primos, tíos y cuñados pelmazos, reflejados ante la imagen poderosísima de una abuela silente que todo lo capta bajo el bellísimo score de Nico Casal. En el núcleo, el choque de la realidad y las esperanzas perdidas y los sentimientos trazados sutilmente, quizá demasiado: había territorio para enfangarse más, política y socialmente, pero la cineasta opta por centrarse en la incapacidad para romper los vínculos, o aún peor, en la incapacidad de los vínculos para romper con nosotros. Esos inteligentes límites autoimpuestos no afectan a la reunión de un combo de actores sensacionales, bien dirigidos en la idea de que el grupo arrope la fuerza de las historias íntimas. Sin embargo la película es más el rostro de Manuela Martelli,inolvidable, que los logros de credibilidad de Andrés Gertrudix y Catalina Saavedra (cómo olvidar su papel en La nanapeliculón) al frente de un reparto del que también resulta doloroso huir.

Reunión familiar con doble fondo

SINOPSIS:

Bruno regresa a su país de origen después de una prolongada ausencia. La casa de campo que de niño compartía con su familia está ahora en venta y todos se reúnen para despedir el lugar. La visita al “árbol magnético”, una curiosidad local de extrañas propiedades, despertará en él sensaciones y afectos casi olvidados.

El árbol magnético

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: Chile

DURACIÓN: 0

EDAD RECOMENDADA: na

DISTRIBUIDORA: Otro Distribuidor

ESTRENO: 01 de Agosto de 2014