CRÍTICA

¿Dónde está mi cuerpo?

9

Por
19 de noviembre de 2019

Muchas de las grandes cuestiones de la vida se reducen, en el fondo, a puntos de vista. Y justo por ello, las del arte también. El mundo de la ficción audiovisual siempre ha procurado sacarle partido a todo aspecto de ese factor, desde Rashomon hasta aquel episodio de Los Simpson en el que Homer se corta un pulgar. ¿Dónde está mi cuerpo? podría haber residido perfectamente a medio camino entre ambos si no aprovechara la coyuntura para, ante todo, plantearnos una experiencia extrasensorial a través del medio animado, una en la que la mano del personaje principal, por su cuenta, cobra tanto protagonismo como él durante su camino a reunirse con el resto de sí misma.

Es mediante esta narrativa paralela que la película logra adquirir forma al completo, planteándonos a través de una sucesión de decisiones visuales tan majestuosas como rompedoras una historia tan simple como la vida misma: la de la búsqueda de la identidad. Tomar las riendas de tu propia existencia implica adquirir otra perspectiva; y ¿Dónde está mi cuerpo?, con un pulso firme e intachable, plasma esto por medio de lo inverosímil hasta el punto en el que no nos resulta siquiera inverosímil y simplemente vitoreamos a esa mano cortada corriendo por las calles nocturnas de París como si de la nuestra se tratara. Porque al final, según como lo plantees, es todo cuestión de puntos de vista.

Impecable joya existencial del cine animado reciente.

SINOPSIS:

Un mano cortada escapa de un laboratorio con el objetivo de encontrar el cuerpo al que pertenece. En su trayecto por las calles de París, recordará el joven al que una vez perteneció... hasta que Gabrielle llegó a sus vidas.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: Francia

DURACIÓN: 81 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Netflix

ESTRENO: 22 de Noviembre de 2019

ETIQUETAS:

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