CRÍTICA

Doctor Sueño

7

Por
30 de octubre de 2019

¿Recuerdas 2010: Odisea dos? Es probable que no: estrenada en 1984, aquella secuela de 2001: Una odisea del espacio salvaba los muebles (en parte, gracias a la presencia de Helen Mirren como cosmonauta rocosa), pero no lograba ponerse a la altura de su predecesora y cayó rápidamente en el olvido. Dado este precedente, cualquiera diría que ningún director en sus cabales se lanzaría a continuar una película de Stanley Kubrick, y menos aun un título tan emblemático como El resplandor. Pero, según revela Doctor sueño, esa elemental prudencia se ha visto superada por dos factores: la mala sangre que Stephen King, rencorosillo él, le guarda al cineasta, y la osadía de un Mike Flanagan que, o bien pretende hacer historia, o bien ha cobrado un cheque con muchos ceros.

Si King y Kubrick chocaron en El resplandor al sintetizar dos estilos antitéticos (la obra del escritor siempre ha sido humanista en el fondo, mientras que el autor de Barry Lyndon se regodeaba en su misantropía), Doctor sueño no resuelve esa contradicción, apareciendo en realidad como dos películas. La mejor de ellas es una aventura kingiana muy estimable donde el Danny Torrance crecidito (Ewan McGregor) y una discípula con mucho peligro (Kyleigh Curran) se enfrentan a la secta vampírica encabezada por una Rebecca Ferguson estupenda (para variar) y vestida como para un concierto de Fields of the Nephilim. Es ahí donde el talento de Flanagan, que ya ha dado pruebas abundantes (Oculus, La maldición de Hill House), se adecúa como un guante a la imaginación del autor de It y nos hace disfrutar con sus ejercicios de terror cotidiano.

La segunda película, y la peor de las dos, comienza cuando Doctor Sueño se lleva la mano a la frente y exclama “¡Ondia, que soy una secuela!” como quien se ha olvidado las llaves dentro de casa. Entonces suena el Sabbat de Berlioz en versión electrónica de Wendy Carlos, la cámara emprende un trávelling aéreo por las montañas de Colorado y presenciamos un intento de repetir lo irrepetible. Si esta película se esforzase más por profundizar en sus temas (el primero de ellos, la necesidad de superar un pasado traumático) que por emular imágenes ya vistas, tal vez saliera victoriosa. Pero su tira y afloja con la sombra de Kubrick acaba arrastrándola a un laberinto del que no sabe salir: como ya aprendimos en el Hotel Overlook, hace mucho tiempo, la única forma de vencer a los fantasmas es sabiendo cuándo huir de ellos.

'2019: El resplandor dos': cuanto más se aleja de su original, más disfrutable resulta.

SINOPSIS:

El universo de Stephen King regresa con la secuela de 'El resplandor' de Stanley Kubrick (1980). Años después de los sucesos acaecidos en la primera película, Danny Torrance continúa traumatizado por los hechos ocurridos en el hotel Overlook, lo que le ha llevado a tener problemas con el alcohol y la ira. Sus poderes psíquicos harán que contacte con un niña, Abra Stone, a la que deberá salvar de unos villanos que se alimentan de las habilidades especiales de los más pequeños.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , , , ,

GUIÓN: ,

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN: 151 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Warner Bros.

ESTRENO: 31 de Octubre de 2019