CRÍTICA

Dehesa, el escondite del lince

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Por
07 de octubre de 2020

La dehesa, un tipo de bosque mediterráneo creado por el hombre para los pastos de la ganadería extensiva, es un ecosistema único en el mundo, característico del suroeste de la península ibérica. Nutrias, toros bravos, conejos, ranas, mangostas, cigüeñas negras, águilas imperiales ibéricas y, por supuesto, linces ibéricos, pisan, nadan y sobrevuelan estos terrenos que se asemejan a la sábana africana pero cubiertos de encinas y alcornoques en vez de baobabs. Todos estos animales, entre otros, desfilan en Dehesa, el escondite del lince, observados por la mirada paciente de Joaquín Gutiérrez Acha, responsable de Cantábrico: Los dominios del oso pardo (2017) y a quien debemos aplaudir su gesta a la hora de recuperar para el gran publico el documental de naturaleza que celebra, además, la rica variedad medioambiental de la Península Ibérica.

Si bien es cierto que en Dehesa, el escondite del lince Gutiérrez Acha se ajusta a las convenciones de un género que hemos relegado al ámbito televisivo, su propuesta consigue imágenes cautivadoras: una escena submarina en primer plano que capta a un martín pescador agarrando con su largo pico un pez de las rocas de un río nos asombra tanto o más que las imágenes ultrarrápidas de Lucien Bull de hace más de un siglo; una larga toma que se recrea en los gestos maternales de una lince y su pequeña camada nos arranca una sonrisa tierna; otra toma acelerada que muestra la floración de las viboreras nos hipnotiza. El detalle a la hora de filmar, desde los primerísimos planos a las estampas generales de espíritu pictórico, es encomiable y, valga el tópico, la pantalla grande multiplica el valor de la propuesta.

Las tomas aéreas a vista de dron, por otra parte, tal vez no hagan del todo justicia a la idea de amplitud que trata de comunicar la película de Gutiérrez Acha, pero habrá que acostumbrarse a este nuevo dispositivo que ya se ha hecho un lugar entre el arsenal de cámaras del siglo XXI. En este sentido, Dehesa, el escondite del lince gana muchísimo justamente cuanto más se acerca a la vida invisible de la dehesa y retrata a arañas cangrejo de amarillo chillón, se fija en el sinuoso movimiento de una culebra de escalera en la estación del otoño, muestra el apareamiento de una pareja de mantis (y sus consecuencias) o nos alerta de la plaga de las larvas de los escarabajos barrenadores. La película nos descubre, así pues, un mundo único y por ello frágil, especialmente vulnerable a los excesos de las industrias intensivas y los peligros del cambio climático. La visión divulgadora de Gutiérrez Acha, a través de la narración escrita por Carlos de Hita o la música compuesta por Victoria de la Vega, contiene momentos líricos, que acompañan con entusiasmo este retrato de primer nivel del ecosistema ibérico.

Un documental de naturaleza de primer nivel para elogiar y defender un ecosistema único en el mundo.

SINOPSIS:

El director de 'Cantábrico: Los dominios del oso pardo' (2017) se adentra en esta ocasión en la dehesa, un bosque mediterráneo de la Península Ibérica, en el que habitan cientos de especies de la flora y la fauna patrias.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO:

GUIÓN:

PAIS: España

DURACIÓN: 94 min

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Wanda

ESTRENO: 09 de Octubre de 2020