CRÍTICA

Columbus

8

Por
17 de diciembre de 2017

Con millones de reproducciones y un gusto exquisito para la edición, los vídeos de Kogonada son una institución dentro del grupúsculo de ensayistas audiovisuales que en los últimos años han tomado por banda la cinefilia en internet. El salto a la realización del coreano detrás de ese nick –homenaje a Kôgo Noda, coguionista de Ozu–, escribiendo, dirigiendo y montando su primer largometraje, suponía un claro desafío, pero si algo demuestra Columbus es que, como ocurrió en su momento con las críticas que escribían Godard o Rivette, Kogonada ya estaba haciendo cine mucho antes de ponerse detrás de una cámara.

El debut no se libra, como suele pasar con las óperas primas, del empeño por subrayar las obsesiones del autor. Así, es normal que alguien tan sensible a la perspectiva central diseñe cada encuadre de su película como una imagen de geometría perfecta. Podría resultar asfixiante, un corsé demasiado apretado para la narración, pero armoniza con el papel central que juegan los edificios modernistas de Columbus, Indiana, en el encuentro entre una estudiante desorientada (Haley Lu Richardson, directa al top de interpretaciones más luminosas del año) y el hijo de un renombrado profesor de arquitectura (John Cho). Sus paseos linklaterianos, planos cojín y cigarrillos compartidos llevan a pensar en unos nuevos Jesse y Céline. Ojalá podamos volver a saber de ellos dentro de nueve años.

Paseos, cigarrillos y modernismo: los nuevos Jesse y Céline.

SINOPSIS:

Originario de Corea, Jin se ve atrapado en Columbus, Indiana, cuidando de su padre enfermo. Pronto conocerá a una mujer en su misma situación, cuidando de su madre enferma.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: EE UU

DURACIÓN: 104 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Versus Entertainment

ESTRENO: 22 de Diciembre de 2017