CRÍTICA

Cerezos en flor

7

Por
06 de marzo de 2009

Sergio F. Pinilla

DORIS DÖRRIE CONJUGA aquí la belleza efímera de la primaveral sakura con el patetismo trágico del butoh o danza de la oscuridad. En su última película alterna momentos entrañables con otros dolorosos, y revelaciones lúcidas con refl exiones que bordean la pretenciosidad. Cerezos en fl or es, en cualquier caso, una película notable, que cuando menos atiza la curiosidad del espectador ante la disparidad cultural y emocional que se le presenta. Al principio explora la monotonía reconfortante del matrimonio adulto, así como la pereza sentimental de los hijos respecto a sus antaño progenitores (un poco ‘en la onda’ de Cuentos de Tokio del maestro Ozu), para después dar un vuelco a las expectativas con una muerte inesperada. El viaje, el descubrimiento del ‘otro’ (siendo este ‘otro’ el que está más cerca de uno mismo), e incluso el diálogo con los muertos, no deben difuminar la pincelada sublime que Dörrie aplica al desarrollar la amistad entre la joven vagabunda Yu y el metódico y ‘tocado’ abuelo que es Rudi, una relación sólo comprensible en un país como Japón. 

SINOPSIS:

Una mujer decide ocultarle a su marido que padece una enfermedad terminal, así que comienza a planificar los que serán sus últimos momentos juntos.

Cerezos en flor

 

[KIRSCHBLÜTEN - HANAMI] DRAMA / ALEMANIA, FRANCIA / 2008 / 127 MINUTOS / WANDA. DIRECTOR: DORIS DÖRRIE. ACTORES: ELMAR WEPPER, HANNELORE ELSNER, NADJA UHL. GUIÓN: DORIS DÖRRIE. www.kirschblueten-film.de

 

ESTRENO: 06 de Marzo de 2009

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