CRÍTICA

Brava

6

Por
04 de junio de 2017

Ha pasado ya una década desde que Roser Aguilar debutara con Lo mejor de mí, cinta que también nos descubrió a una Marian Álvarez como diamante en bruto años antes de que Fernando Franco hiciera de ella un animal de la actuación en La herida. Y regresa la cineasta catalana con Brava, película que no esconde su ánimo combativo ya comenzando por su propio título. En esta, la agresión que sufre Janine (Laia Marull) en el metro de Barcelona una noche al volver del trabajo (una secuencia áspera y contundente) desencadena un drama empapado de la violencia o, al menos, de la amenaza de violencia constante contra el cuerpo de las mujeres; un aspecto presente en todo el metraje de la película, desde el momento en que unos hombres del campo ‘obligan’ a la protagonista a hacerse una foto con ellos encima de un tractor (como si ella fuera el trofeo de esa feria del motor) al inesperado y aún más áspero clímax del desenlace.

Brava nos habla de cómo Janine va en busca de su lado oscuro después de ser víctima de esa agresión nocturna, pero el viaje perturbado de la protagonista es algo errático y tiene en su tramo medio demasiados altibajos. Más allá de la fuerza interpretativa de una Marull inquietante como pocas veces antes, tal vez sean estos pequeños punteados sobre el machismo imperante en el día a día lo que dote de poderío a la propuesta de Aguilar.

La amenaza de violencia dirige este drama hacia lo oscuro para ver la luz. 

SINOPSIS:

La vida de Janine parece ir muy bien hasta que sufre un asalto en el metro y todo se desmorona. Tratando de huir de su tormento interior, escapa al pueblo donde ahora vive su padre, oculta a todos sus heridas e intenta relajarse. Pero allí, lejos de encontrar la paz, se acercará a su lado más oscuro.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN: ,

PAIS: España

DURACIÓN: 91 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: World Line Cinema

ESTRENO: 07 de Julio de 2017