CRÍTICA

Bosque maldito

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Por
15 de julio de 2019

Dos corrientes del terror convergen en este debut en el largo del irlandés Lee Cronin. Por un lado, las historias de suspicacia y ansiedad materna ante el comportamiento malvado de un retoño –riquísima tradición de pánico a la sangre de tu sangre que admite tratamientos tan variados como La mala semilla (1956), La profecía (1976) o Tenemos que hablar de Kevin (2011)–; y, por otro, las películas de miedo tan interesadas en resaltar la importante relevancia alegórica en la vida real de su premisa fantástica que olvidan, en fin, ser películas de miedo.

A Bosque maldito, cuyo título original hace referencia al enorme agujero que se abre en la tierra entre los árboles adyacentes a la casa adonde se mudan una madre (Seána Kerslake) y su hijo justo antes de que el comportamiento del pequeño empiece a cambiar, le gustaría jugar en la liga de metáforas del trauma como The Babadook o Hereditary –y su factura visual bien que lo intenta–, pero no tiene musculatura suficiente para salir de su pozo formulaico. Igual que la protagonista duda que su hijo sea el mismo tras ver el hoyo, tal y como le advierte la inevitable vecina inquietante (desconcertante aparición de la Kati Outinen de Kaurismäki), Bosque maldito se desmorona cuando pretende ser algo que no está en su naturaleza. Este mismo año, películas de madres agobiadas como The Prodigy o El hijo fueron mucho más honestas con su terruño.

El ‘elevated horror’ cava su propio hoyo.

SINOPSIS:

El hijo pequeño de Sarah desaparece entre la maleza de su casa de campo. Cuando regresa, parece que todo es normal, pero pronto su comportamiento empezará a ser extraño. La madre empezará a sospechar que su hijo podría ser otro.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , , , , ,

GUIÓN:

PAIS: Estados Unidos

DURACIÓN: 90 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Festival Films

ESTRENO: 19 de Julio de 2019