CRÍTICA

Bendita ignorancia

6

Por
25 de mayo de 2018

Late en esta película la ambición de la vieja comedia italiana de posguerra, que es la misma que la de la comedia del arte: el retrato humorístico de las miserias del ser humano aquí y ahora. Compararla con Monstruos de hoy (Dino Risi, 1963), por ejemplo, sería un sacrilegio, pero en su deseo de interpretar el más rabioso presente son primas hermanas. Aquí, en apariencia, se trata de poner sobre la mesa la cosa esa de internet y las redes sociales: dos personajes opuestos (el catocomunista anti internet erudito y el frescales tuitstar berlusconiano), deben intercambiar sus costumbres digitales en la realización de un documental. Un doble ‘pez fuera del agua’, que recuerda a las clásicas aventuras de Don Camilo y Peppone.

No se han roto la cabeza los guionistas, que recurren a la estructura de Cuando Harry encontró a Sally en una sucesión de personajes hablando a cámara y sketches inspirados por la sitcom televisiva. Sin embargo, llevados por los pelos de la barba de un espléndido cascarrabias interpretado por Marco Giallini, se va desarrollando un filme mucho más serio, que se convierte en un acto de afirmación de los nuevos modelos familiares. Y eso, ya sin pantallas, ni favs, ni snapchats de por medio, se trata con una delicadeza exquisita. Lo que empezaba como una comedia de enredos totalmente convencional, se convierte, así, en una película capaz de emocionar. 

Si crees que la familia no es un infierno, dale un 'fav'.

SINOPSIS:

Ernesto y Filippo, dos profesores de instituto y amigos de la infancia que chocan en su manera de pensar (uno es un hombre chapado a la antigua mientras el otro se pasa el día en redes sociales), deberán intercambiar sus costumbres digitales para un documental.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO:

DIRECTOR:

REPARTO: , ,

GUIÓN:

PAIS: Italia

DURACIÓN: 102 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Super 8

ESTRENO: 01 de Junio de 2018