CRÍTICA

Anna Karenina. La venganza es el perdón

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02 de julio de 2020

Este film arranca con una pirueta metaliteraria. Han pasado treinta años desde que Anna Karenina se suicidara arrojándose a las vías de un tren. En Manchuria, durante la guerra ruso-japonesa de comienzos del siglo XX, se encuentran Sergey Karenin, su hijo ya adulto que es médico en un campamento, y Aleksey Vronsky, el que fue su amante, militar en el campo de batalla, con el que mantuvo una de las historias de amor que se han hecho imborrables dentro de la literatura universal. Además de generar alrededor de ella todo tipo de arquetipos y estudios de carácter psicológico. A partir de la obra de León Tolstói y del relato La guerra con Japón, de Vikenty Veresaev, donde se fabula con ese posible encuentro, se construye la historia de Anna Karenina: la venganza es el perdón, que firma el veterano director ruso Karen Shakhnazarov.

La película plantea un curioso y, en un primer momento, atractivo juego de ecos y referencias entre la ficción y su posible prolongación en el tiempo. Porque lo que el cineasta propone no es una continuación literal de la historia, sino un ejercicio que consiste en encajar un relato dentro del otro. “Solo he sabido de ella por lo que decía la gente que la menospreciaba”. Por este motivo, el hijo abandonado pide al amante que le desvele los secretos de la relación con su madre, con la intención de entender qué pasó realmente, mientras este se encuentra recuperándose de sus heridas. Este punto de partida permite al cineasta plantear con una estructura oral -aunque huyendo de la voz en off- un relato que va perdiendo poco a poco atractivo, a partir de ese prometedor comienzo.

La fascinación que despierta Anna Karenina entre los lectores desde hace más de un siglo y que tan bien supo atrapar en su adaptación de 2012 Joe Wright, a partir del guion del esencial dramaturgo Tom Stoppard, no emerge en ningún momento y el rastro de amor arrebatado que deja a su paso la historia original aquí se desvanece hasta alcanzar la condición de folletín romántico, anclado en modos narrativos inocuos. La búsqueda de la felicidad y el amor por encima de cuestiones morales se pierde en una puesta en escena absolutamente plana, acentuada por una planificación que se limita a ilustrar el relato de una manera teatral, sin ningún tipo de intencionalidad más allá de hacer avanzar la historia hacia su desenlace final.

Este híbrido entre dos historias no llega a plantear en profundidad las cuestiones morales de su principal material literario y mucho menos la acerada crítica que Tolstói desplegó hacia los usos y costumbres de la nobleza de su tiempo. Solo con la premisa de que “en el amor no existe una única verdad” no acierta a sostenerse en pie un relato repleto de innecesarios subrayados y en el que no se siente la emoción.

Puesta al día de la obra de Tolstói, que no consigue en ningún momento atrapar el espíritu del original ni lo que su historia de amor representa y propone.

SINOPSIS:

30 años después de la muerte de Anna Karenina, su hijo Sergei y su amante el conde Vronsky se reencuentran en un pueblo manchuriano. Allí tendrán la oportunidad de hacer una regresión al pasado, para encontrar todas las respuestas que se habían quedado en el tintero durante un largo tiempo.

FICHA TÉCNICA

GÉNERO: ,

DIRECTOR:

REPARTO: , , ,

GUIÓN:

PAIS: Rusia

DURACIÓN: 138 min.

EDAD RECOMENDADA:

DISTRIBUIDORA: Premium Cine

ESTRENO: 03 de Julio de 2020