CRÍTICA

An American Crime

3

Por
13 de junio de 2008

Nando Salvá

El eje dramático del filme es uno de esos crímenes nauseabundos que suelen atraer a los cineastas, porque esperan extraer de ellos alguna gran verdad acerca de la sociedad americana. Nótese en su título, que, todo sea dicho, aqueja una pretenciosidad injustificada: no hay nada específicamente americano en los hechos que sucedieron en casa de Gertrud Baniszewski: una niña murió en un sótano mugriento, llena de quemaduras de cigarros y con la frase “Soy una prostituta, y orgullosa” tatuada en el estómago.
Pese a mostrar con qué facilidad puede una mentalidad grupal llevar a la gente a cometer actos atroces que normalmente serían impensables, el filme no evidencia un propósito claro. La intención del director Dennis O’Haver parece haber sido buscar las causas del crimen y encontrarle un significado, y está bien que tuviera nobles intenciones, pero su recreación del horror, totalmente ajena a las motivaciones y las emociones de sus protagonistas, tan solo parece buscar el sensacionalismo y la perversidad. El resultado vendría a ser un equivalente cinematográfico al teatro de la crueldad, solo que sin el necesario sentido dramático de redención moral o de catarsis. El único alivio que uno siente al final del filme es que se ha acabado.

SINOPSIS:

Basada en una truculenta historia real. Sylvia (Page) y Jennie (McFarland) son dejadas por sus padres al cuidado de una vecina, Gertrud Baniszewski que tortura a Sylvia hasta la muerte.

An American Crime

DRAMA / EE UU / 2007 / 92 MINUTOS / FILMAX DIRECTOR: TOMMY O’HAVER ACTORES: ELLEN PAGE, CATHERINE KEENER, JAMES FRANCO GUIÓN: TOMMY O’HAVER tommyohaver.com/anamericancrime

ESTRENO: 13 de Junio de 2008

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