CRÍTICA

Alps

7

Por
13 de abril de 2012

Convertido gracias a Canino (2009) en algo así como el sepulturero burlón de la cultura griega contemporánea, Yorgos Lanthimos trata con esta película gélida y opaca de llegar más lejos, mostrando un mundo que se ha salido de su eje, y una topografía emocional para la que simplemente no existen mapas ni brújulas.

De algún modo, estamos ante un equivalente moderno del teatro griego clásico: se trata de servirse del absoluto artificio, en forma de máscaras o de idiosincrasias narrativas, para revelar algunas verdades acerca del comportamiento humano. Si la estrategia de Canino era exponer nuestra fe absurda en la familia, en su reparto de roles, sus jerarquías y juegos de poder, Alps se abre a la sociedad en su conjunto y convierte su respuesta ante la muerte y la pérdida en otro juego de negación y suplantación. Ambas películas son complementarias: si entonces una joven intentaba destruir un rol impuesto sobre ella, en ésta una joven se aferra a identidades falsas porque la suya, la real, no le satisface.

También ahora como entonces, los personajes transitan por el mundo de forma mecánica; sus impulsos no parecen vinculados a su maquinaria psicofisiológica. Lanthimos los mantiene misteriosos e impenetrables: los filma desde atrás, o medio desencuadrados, y a menudo corta u oscurece sus caras mientras sus robóticas declamaciones de diálogos aprendidos los sitúan entre lo cómico y lo tétrico. Así pues, Alps duplica el humor absurdo y la desconcertante atmósfera de psicosis cotidiana de su predecesora y aplica esas cualidades a una construcción narrativa inicialmente opaca que se desenvuelve sin prisa y con precisión.

Tampoco las tesis de Lanthimos han cambiado sustancialmente desde Canino. Por un lado, sostiene que los papeles que interpretamos en el mundo, todos igual de reales o de falsos, terminan por definirnos hasta el punto de provocar un profundo conflicto con nuestro yo auténtico, si es que eso verdaderamente existe. Por otro, las familias, auténticas o subrogadas, reproducen el mismo comportamiento autoritario y modelo patriarcal una y otra vez hasta que inevitablemente se rompen.

De entrada, el riesgo que corre esta consistencia temática es que quizá llegue a resultar más familiar de lo que jamás debería. El peligro es que se convierta en fórmula. Además, el mundo de aquella película era tan independiente y hermético que su extraño funcionamiento tenía sentido –no hablamos de credibilidad sino de lógica interna–. Aquí, insertado en sociedad, ese mundo acaba percibiéndose como una mera colección de interacciones anormales que funcionan como examen tentativo de una conducta humana imaginaria pero no como una verdadera disección envenenada. 

NANDO SALVÁ

SINOPSIS:

La empresa Alps está especializada en reemplazar a personas fallecidas recientemente. Sus miembros representan el papel de los difuntos en su rutinas diarias, para consuelo de sus familiares.

Alps

[Alpeis] Drama / Grecia / 2011 / Avalon / 93 min. / Dir: Yorgos Lanthimos / Reparto: Aris Servetalis, Johnny Vekris, Aggeliki Papoulia, Ariane Labed, Stavros Psillakis, Efthimis Filippou / Guión: Yorgos Lanthimos, Efthymis Filippou

ESTRENO: 13 de Abril de 2012

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