CRÍTICA

2 francos, 40 pesetas

6

Por
28 de marzo de 2014

Sin pretenderlo, Un Franco, 14 pesetas (2006) se convirtió en una película ejemplar. Era cine popular hecho con honradez, una historia arrancada de la experiencia de Carlos Iglesias que se escapaba de los lugares comunes y sin embargo encontraba un hueco en la tradición. Otros con una trayectoria consolidada habían sido incapaces de hacer lo que este cineasta inesperado logró con su debut. Un milagro caído del cielo que desactivaba con su verdad a pecho descubierto los discursos más trasnochados y furibundos contra los males de nuestro cine.

Al regresar a esos personajes, con la crisis del petróleo solapándose con el desarrollismo, Iglesias ha preferido abordar este segundo tramo de su periplo suizo un poco más desde el lado italiano que el alemán. Gana la comedia coral, se encabalgan los planos secuencia y domina el desfile de equívocos. Inevitablemente, es menos crónica de su tiempo y más un retrato alterado de una familia a la que se van sumando parientes venidos de España para celebrar un bautizo.

No hay lugar para la melancolía del emigrante en una película que la echa de la fiesta a golpe de comedia pura y dura. En este reencuentro el factor sorpresa también ha desaparecido, pero queda la humanidad de Iglesias, suficiente para disculpar algunos excesos y carencias de una película que por huir de la repetición esquiva aciertos previos. 

 

VEREDICTO: Con el cambio de divisa gana la comedia, pierde la emoción.

SINOPSIS:

1974: Han pasado seis años desde que la familia de Martín volvió de Suiza, suficiente para rehacer su vida en Madrid pero no para olvidar ese país idílico en el que consiguieron despegar. Su hijo Pablo tiene 18 años y arrastrará a toda la familia de vuelta.

2 francos, 40 pesetas

Comedia / España / 2014 / Dir: Carlos Iglesias / Reparto: Anahí Beholi, Isabel Blanco, Nieve de Medina, Ángela del Salto, Enrique Escudero, Adrián Expósito, Lolita Flores / Guión: Carlos Iglesias

ESTRENO: 28 de Marzo de 2014

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