Lo dices en serie

[Opinión] ‘Hannibal’ regresa sin censura en su segunda temporada

Hemos podido ver los dos primeros episodios de la segunda temporada de Hannibal, que se estrena mañana en EE UU y el 3 de abril en AXN España. POR MARILÓ GARCÍA

27 de febrero de 2014

ETIQUETAS:

  • Hannibal se convirtió el año pasado en uno de los programas más repugnantes de la televisión. La serie de NBC ha conseguido que lo que debiera darnos grima nos esboce una sonrisa en la cara, que nos veamos seducidos por esa maestría con el cuchillo del famoso asesino, por su mirada glacial, su sonrisa impertérrita. La interpretación de Mads Mikkelsen sí que nos da miedo. Está absolutamente fantástico como elegante chef trajeado y con gomina. Hannibal ha vuelto sin censura, a machete.

    AXN España nos ha regalado los dos primeros episodios de la segunda temporada de Hannibal en un pase de prensa, incluso antes de su emisión en EE UU, donde se estrena mañana viernes. Y el nivelazo de repulsión y angustia no sólo continúa si no que se ha acentuado para sorpresa de sus más acérrimos seguidores (entre los que me encuentro).  Según comentaban desde AXN, que estrenará la temporada el 3 de abril en España, la NBC tuvo que pararle los pies al creador Bryan Fuller, cuya imaginación desbordante parece no tener límites. Si los tiene, no se perciben en este esperado regreso, lleno de impactantes secuencias que provocan el desagrado, sí, pero que resultan un imán para todos los que nos hemos dejado fascinar por esta asfixiante atmósfera.

    En el primer episodio, el inestable Will, interpretado por un desgarrador Hugh Dancy, permanece encerrado en una celda en el hospital de Baltimore para Criminales, aislado del mundo, sospechoso de los crímenes que, sabemos, como intuye el propio Will, ha cometido el doctor Lecter. Will lo percibe, pero no lo recuerda. Incomunicado, sin embargo, encuentra en su soledad su mejor arma. Will puede imaginar, recrear en su mente ese pálpito que le hace sentir sus alucinaciones como si fueran reales. El ciervo gigante, el hombre con astas en la cabeza, sigue ahí, como una de las claves que no logra descifrar. En una carambola del destino, es Lecter el que está libre y su cazador, cazado tras las rejas.

    Un nuevo personaje, interpretado por Cynthia Nixon (Miranda en Sexo en Nueva York), una agente federal, llega para poner sobre la mesa la gravedad del caso, argumentando, en resumen, que Will debería declararse culpable. La inseguridad de Will se acentúa, lógicamente, y ésa es una de las claves de la temporada: ver quién está de su lado (porque haberlos haylos y con sorpresa) y a quiénes ha conseguido enredar el doctor Lecter para que nadie repare en él.

    Mientras, en el exterior, Hannibal se ha convertido en una especie de Will, algo de lo que se siente realmente orgulloso, ayudando a la policía en un nuevo caso, o, como se veía venir, despistándolos en realidad. Hannibal, que domina siempre la situación, se hace querer por el médico que trata a Will, en realidad, un inepto de esos que tanto le desagradan. Los primeros platos aparecen: al doctor le despista con su encanto a la mesa y con un sashimi muy especial al agente Jack Crawford (Laurence Fishburne), que recela de Will y confía en Hannibal. Las pruebas son las pruebas.

    Lo más llamativo del regreso de Hannibal es su arranque, un adelanto que ya habíamos podido ver en algunos tráilers. En esta espectacular secuencia de lucha, Hannibal y Crawford mantienen una agresiva pelea en la cocina, con Crawford en evidente desventaja. Pero no vemos cómo acaba, porque es un flashforward, un adelanto de lo que nos espera en próximos episodios. Crawford descubrirá a Hannibal y seguramente eso le cueste la vida. Nada de sueños o alucinaciones. La escena es real, pero aún no ha ocurrido.

    Regresamos al presente, doce semanas antes de la pelea, para encontrarnos con el departamento patas arriba ante otro escalofriante caso. Porque, ¿qué sería de Hannibal sin alguno de esos crímenes en masa? Pues así es. Varios cuerpos aparecen flotando en un río, parecen ser deshechos de un serial killer que guarda los mejores cuerpos, otros, como trofeos. Pero, ¿por qué secuestra a personas, las inyecta drogas y las embalsama? En el segundo episodio es donde vemos la resolución del caso, que nos vuelve a demostrar que tanto Will como Hannibal son capaces de complementarse en sus pesquisas, aunque no las analicen juntos.

    Regresa, para gran alegría de todos, la psicóloga de Hannibal interpretada por Gillian Anderson. Cuando estos dos personajes se ponen frente a frente, sentados en sus butacones, dialogando pausadamente, sin apenas pestañear, cuidando las palabras, impasibles en sus movimientos, parece que viéramos un espejo. El doctor Lecter y la doctora Bedelia du Maurier comparten tanto que realmente su relación resulta espeluznante. Descubriremos qué se oculta tras la máscara.

    También regresan Alana (Caroline Dhavernas) que cuida de los perros de Will y alimenta la duda sobre su caso al hablar con Crawford. Y especialmente Beverly (Hettienne Park) que no vacila y, a espaldas de su jefe, aprovecha la intuición de Will para resolver el caso que les ocupa.

    Hipnótica y subversiva, no hay nada tan siniestro en televisión como Hannibal. Sus imágenes únicas crean una atmósfera inusual, enrarecida, con un perenne hilo musical tétrico que nos sumerge en este apacible caos sin darnos un segundo de tregua. No apta para todos los estómagos, me impactan algunas escenas, tremendas. Los cuerpos bajando por el río mientras Will pesca en su alucinación; ese ojo formado por cuerpos humanos (a pesar de haberlo visto en el tráiler) y, sobre todo, cómo el doctor Lecter prepara el osobuco –¡uno de mis platos favoritos! ya NO– en el segundo episodio, algo que me confirma definitivamente que Hannibal ha roto para siempre las fronteras del terror televisivo.

    El villano es la estrella: del Joker a Cruella de Vil

    Los clásicos antagonistas de la película toman protagonismo. Así lo demuestran los últimos éxitos en taquilla o algunas de las propuestas más esperadas.

    Tráiler de ‘Men and Chicken’: Mads Mikkelsen y una gallina, en la intimidad

    Tras rebosar dignidad antropófaga en 'Hannibal', el actor danés le da a la zoofilia avícola en esta película danesa.

    [Comic-Con 2015] Día 3: Barullo en el Hall H

    De Tarantino a 'Escuadrón Suicida', el epicentro de la convención de San Diego se convierte en campo de batalla para estrenos de postín.

    Los 8 oficios más raros de Hollywood

    Adiestrar cucarachas, despertar a las estrellas, 'estimular' a actores porno... La industria del cine tiene trabajos para todos (los que se atrevan a desempeñarlos).