El cine al desnudo

Cuando te invitan a un estreno

No siempre es agradable ir gratis al estreno de la nueva película de un colega.

Por
26 de diciembre de 2013

Qué divertido es cuándo te invitan al estreno de una película.

Sobre todo si no vas.

Ir al estreno de una película es como hacer Selectividad: nervios, tensión, emoción… pa luego ná. Lo mismo que la carrera de Juanma Bajo Ulloa: muchas expectativas y pocos resultados. Todo empieza cuándo te enteras de que un colega tuyo estrena su segunda película. Esto ya te parece mal. ¿Su SEGUNDA película? ¿Después del hostiazo que se dio con la primera? Una comedia generacional que solo te hizo reír cuándo viste los treinta y siete mil euros que recaudó EN TOTAL.

Manda cojones. Y yo con tres guiones buenísimos guardados en un cajón…

Es tu amigo, sí, pero eso no significa que quieras que las cosas le vayan bien.

¡Por dios, si su película favorita es El príncipe de Zamunda!

STOP.

Deja tus frustraciones, recelos y envidas para tu cuenta anónima de twitter (@ElVengadorCinéfilo) y no te desvies del tema.

Tu “amigo” estrena una película. Duele, lo sé.

La estrena el jueves que viene. A las nueve en el Capitol de Callao. Por lo menos te pilla cerca de casa. Ya veremos cuándo los tres cines que quedan en la Gran Vía sucumban y empiecen a programar vomitivos musicales para débiles mentales. Como haya que empezar a ir a Boadilla o a Las Rozas va a ir su puta madre.

Quedas a comer con tu amigo en el Crumb de Conde Duque para que te de la invitación. Le abrazas. ¿La americana que lleva es nueva? Te jode porque tú llevas con tu abriguito de H&M TRES años. Desde que se acabó la exitosa serie en la que trabajabas. Bueno, desde que te echaron. Mejor, así te pudiste centrar en tu novela. A ver si un día de estos la empiezas. Los pantalones también son nuevos. Me cago en la puta. Claro, cómo él tiene productores dementes que le financian sus pajas mentales…

CÉNTRATE.

Ya le pondrás a parir anónimamente en la revista digital en la que colaboras (“SÚCUBO, CONTENIDOS INQUIETOS PARA GENTE ALTERADA”). Ahora felicítale por la película. No le digas que el guión te pareció una copia barata de La boda de mi mejor amiga. Sonríe. Dile que tú también tienes tus proyectos, ese corto sobre el sida, a favor del sida, que estás escribiendo desde 2007. Por cierto, ahora que Raúl Arévalo y él son tan “amiguitos”, dile que le pase el guión. Raúl estaría perfecto en el papel del protagonista. Un sacerdote gay que pierde la fe. Sería tan guay quedar con él en el Starbucks de Gran Vía para repasar los diálogos…

Suena un móvil. Es el iPhone 5 de tu amigo. Se disculpa y sale fuera. Miras tu Nokia de pantalla rayada. Ahora te alegras de haber pedido el sándwich más caro, el de roastbeef. Que te invite tu amigo. QUE PAGUE ÉL. Seguro que le han dado una subvención de esas. Una subvención que has pagado CON TUS IMPUESTOS.

Bueno, con los tuyos no porque llevas un año sin cotizar.

Miras la invitación. Pone que es para dos personas. ¿Qué haces, vas con tu novia? Ni de coña. Ir al estreno de una película con tu novia es como ir al Bulli con un tupperware de filetes rusos. No, no, vas tú solo. Ya le bajar… ALQUILARÁS a tu novia Blancanieves de Pablo Berger para que se quede entretenida. Salen enanos y eso.

Tu amigo vuelve. El que le ha llamado es J, ese actor que está tan de moda, el rubito de pelo rizado que sale con V., la actriz buenorra que antes estaba con D., el actor bisexual que ahora está enrollado con B., A., y M. A J., le conociste hace tres años, cuándo los dos trabajabais en la misma psicotrópica serie juvenil.

Como os reíais los otros guionistas y tú de él.

De lo malo que era. De lo mal que vocalizaba. De su perilla…

Pues toma, él ya tiene dos pisos en propiedad en Madrid y tú sigues pagando 800 euros (a pachas con tu novia) por ese pisito de mierda en la calle Pizarro.

TOUCHÉ.

Tu amigo se despide. Ha quedado en El Rincón con un productor. Te pones malo de pensar que al cabrón le van a encargar otra película. Se toma su café de un sorbo y te dice que pagues tú. Se ha dejado la cartera en casa. Te sonríe. ¿Se ha blanqueado los dientes? ¿CON QUÉ DINERO? Antes tenía la dentadura de una marsopa y ahora mírale, parece Michael Fassbender. Con 15 centímetros menos de polla, eso sí. Se la viste muchas veces cuándo compartíais piso. Esta última frase suena mal en tu cabeza.

Le sonríes. Claro, tranquilo, pago yo la comida. Total, si ya pago todos tus caprichos. Tu comida, tus películas…

Antes de irse firma unos autógrafos. Cerdo.

El día del estreno él está en la alfombra roja del brazo de C., la actriz de su película. Seguro que se la está follando. Mírale, que feliz es, piensas desde tu butaca en la fila 38.

El lunes siguiente miras con avidez la taquilla que ha hecho la película el primer fin de semana. Jajajaja. Solo cuatro mil euros.

Menudo loser. 

____________________________________________________________________________

Alberto López (@alberto2) es guionista. Su película favorita es La fiera de mi niña. Odia a Damon Lindelof.