Escoja usted sesión: distribución a la carta

Películas que salen de gira, sesiones acompañadas de directores o músicos en directo… 'Malú, ni un paso atrás' es un nuevo ejemplo de distribución ad hoc

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20 de mayo de 2016

“Todo comenzó como una broma durante el rodaje de Los exiliados románticos. Entre Jonás y otros compañeros del equipo no parábamos de comentar que como es una película muy ligera, teníamos que pasarla en cines de verano. Y lo que era una broma, acabó resultando una estupenda estrategia de promoción antes de estrenar la película en salas en spetiembre.” Alberto Sedano es uno de los responsables de Cine Binario, una pequeña distribuidora con sede en Granada, ejemplo de una hornada de modestas compañías que luchan a contracorriente por llevar sus propuestas a las salas mientras reinventan el modelo de distribución cada vez que están a punto de estrenar alguna de las películas de su catálogo. Con Los exiliados románticos, la última película del director madrileño, apostaron, casi por casualidad, por hacer esta gira de salas de verano durante el estío de 2015, que, acompañada de la banda Tulsa tocando en directo tras la proyección, les llevó a cines veraniegos del mapa español tan singulares como la Escuela del Sacromonte de Granada, el Musac, en León, o en el Coliseo San Andrés, en Córdoba. “Al estar girando durante todo un mes”, cuenta Sedano, “la película de Jonás generó mucho interés.”

Este viernes 20 de mayo, además de X-MEN: Apocalipsis, Madame Bovary o El rey tuerto, llegan a nuestras salas dos estrenos que llaman la atención no sólo por sus propuesta cinematográfica sino por su modelo de distribución. El primero de ellos es el aterrizaje en nuestras salas por primera vez de la cineasta portuguesa Rita Azevedo Gomes y su majestuosa La venganza de una mujer, en el que es un estreno limitado en varias salas de cine de autor de nuestro mapa a cargo de la cooperativa NUMAX; un lanzamiento que imita el sistema progresivo en salas que ya comienza a ser más que habitual en el circuito. El segundo es una propuesta diametralmente opuesta: el documental Malú, ni un paso atrás, dirigido por Curro Sánchez Varela, ganador de un Goya por Paco de Lucía: la búsqueda, y Telmo Iragorri, que arranca su gira en las salas Yelmo de Madrid y Barcelona para viajar por nuestro país acompañando a la artista coincidiendo con los conciertos del tour Caos. En total, la película llegará a 40 localidades desde hoy hasta finales del mes de septiembre.

El objetivo de esta innovadora forma de explotación es que el documental sobre la artista llegue al máximo de público posible en un circuito poco dado al estreno de documentales musicales. El productor de Malú, ni un paso atrás, Anxo Rodríguez, explica que llegar a esta fórmula fue también una casualidad: “con los documentales musicales siempre intentas crear ciertas sinergias con el artista que la película retrata y en el caso de Malú, nos dimos cuenta de que la gira arrancaba ya, y aunque no vamos a poder estrenar justo cuando comenzaba, el pasado 16 de abril en Córdoba, sí que vamos a ir de tour con ella”. ¿Cómo consiguieron dar con la idea de una película que salga de viaje acompañando una gira musical? “Después de hablar con varias distribuidoras nos planteamos este sistema itinerante. No nos resultaba factible tener que pagar por cada uno de los cines donde queríamos estrenar, menos cuando sabes que no vas a llenar las salas en cada una de las sesiones durante su primera semana. Así que nos lanzamos a este modelo un poco loco de distribución. De hecho, hemos trabajado directamente con la cadena de salas, sin distribuidora, para implicarnos del todo con la etapa de explotación de la película”.

Iniciativas como la de Cine Binario con Los exiliados románticos, Ziggurat Films con Malú, ni un paso atrás, o el día a día de buena parte de las distribuidoras pequeñas del país demuestran que algo se está moviendo en el ámbito de la distribución y exhibición en salas. Si hace apenas cuatro años hablábamos del cine low cost y de internet como plataforma de una nueva hornada de películas de bajísimo presupuesto que encontraban en esta ventana un público voraz y abierto a todo tipo de propuestas, el sempiterno debate del estado de salud de la distribución de películas regresa ahora a la sala oscura gracias a la inventiva de distribuidores y exhibidores, además de nuevos agentes, que buscan nuevas fórmulas con las que reinventar el concepto ‘viernes de estreno’. Y es que hay de todo y para todo tipo de público. “Intentamos adaptarnos a cada película, trabajando un modelo híbrido de estreno convencional y al mismo tiempo otro que incluya el circuito alternativo, cineclubs, museos, etcétera”, explica Alberto Sedano, de Cine Binario. La compañía acaba de sacar a la venta la edición doméstica de la película de Jonás Trueba mientras prepara el estreno de El verano de Sangaile, y las propuestas del otoño: Dead Slow Ahead, documental arrollador sobre un carguero, dirigido por Mauro Herce, y lo último de Trueba, que llegará a finales de año. “El modelo depende mucho según el tipo de película y también según el tipo de público que puede estar interesado en esa película. El público joven está más predispuesto a estos modelos híbridos, o de películas-evento, pero el público fiel que va a las salas de autor más convencionales, no tanto”, cuenta.

En los mismos términos se expresan desde Noucinemart y El Sur, dos distribuidoras catalanas que se han lanzado a distribuir tras una dilatada experiencia en festivales como el D’Autor de Barcelona y el REC de Tarragona, respectivamente. La también recién nacida distribuidora Márgenes sería su equivalente en Madrid. Xavi García Puerto, de El Sur, que cuenta en su catálogo con dos películas tan arriesgadas como The Tribe, de Myroslav Slaboshpytskyi, o Crumbs, de Miguel Llansó, señala que su trabajo pretende ser “una prolongación de nuestra labor como programadores de festivales, que las películas alcancen su público y que el publico descubra películas que quizá no sabía que le iban a gustar.” Para García Puerto, “el modelo de El Sur no ve en el estreno en cines el objetivo de la campaña sino parte del proceso. En el caso de The Tribe, nos ha llegado feedback diciendo que la película llegaba muy tarde al público, pero en realidad, lleva más de un año girando, primero en el circuito de festivales, y después, dadas las particularidades de la película, entrando en contacto con los colectivos de personas con dificultades auditivas. Hemos llevado la película a festivales, filmotecas, y hasta hemos hechos pases para asociaciones de este colectivo.” Desde Noucinemart, cuyo catálogo incluye Història de la meva mort, de Albert Serra, Cemetery of Splendour, de Apichatpong Weeresethakul, o Jauja, de Lisandro Alonso, indican que el gran problema “ha sido acceder a las salas”, y que una vez dentro del circuito “hay que hacer algo de ingeniería y desde el primer día tenemos en cuenta el segundo circuito, el alternativo, de centros de arte, cineclubs y filmotecas, cuyo público está más predispuesto a lo que hacemos”. Con Jauja, “Viggo Mortensen se implicó mucho ya que además es productor de la película, así que nos aprovechamos de su estatus de estrella de Hollywood y pudimos hacer un preestreno con Q&A en Madrid y Barcelona. Las dos sesiones fueron espectaculares, tanto la gente como Viggo salieron encantados”, cuentan. Con El camino más largo para volver a casa, de Sergi Pérez, también han apostado por una distribución más a medida en la que el director se ha implicado acompañando la película, además de pases extraordinarios a través de la plataforma Screenly en el Auditorio del FAD, en Barcelona, que hizo sold out.

“Las sesiones con el director o la directora de la película funcionan casi siempre muy bien”, indica Alberto Sedano, de Cine Binario. Con director, protagonistas o músicos, porque desde Cine Binario también han apostado por plantear algunas sesiones con acompañamiento musical, como las que realizaron para dar a conocer en el circuito alternativo La jungla interior, de Juan Barrero, musicadas por una violinista. “Ahora más que nunca estamos en un momento muy bueno para el diálogo, para las nuevas propuestas y para presentar cosas y formatos distintos”, subraya Anxo Rodríguez, productor de Malú, ni un paso atrás. Rodríguez  cree que las salas de cine tienen que pasar de ser multisalas a “multisusos” en un proceso en el que “tenemos que implicarnos todos”. “No soy partidario de eliminar distribuidoras ni ningún agente del proceso, pero me parece importante que los productores o los cineastas también puedan tomar decisiones a la hora de llevar la película al público.”

En este sentido, plataformas como Screenly o Youfeelm están también ayudando a cambiar las tornas del juego. Marc Prades y María Yáñez explican que “Screenly parte de una premisa muy sencilla: es una plataforma en la que se pueden organizar proyecciones de cine eligiendo película, sala y sesión, y reuniendo el mínimo suficiente de espectadores que haga viable el evento”. El catálogo con el que trabajan es amplio y se alimenta de las novedades ofrecidas por estas distribuidoras pequeñas que no poseen los recursos necesarios para llegar a ciudades más modestas; aunque también han ayudado a programar títulos clásicos y reestrenos de culto. “Ya hemos trabajado con varias distribuidoras que han querido complementar sus estrenos en cines con nuestro sistema. Es el caso de B (Avalon), Mañana (Karma Films), The Tribe (El Sur Films) o Esa sensación (Márgenes). Cualquiera de estas películas puede proyectarse en cualquier cine de nuestra red en este momento si el público consigue juntarse para hacer posible una proyección”, apuntan. “En ese sentido, creemos que permite ampliar la vida de los estrenos no sólo en el tiempo sino también en el territorio. Las distribuidoras pueden ir más allá de los condicionantes del primer fin de semana de estreno y plantear estrenos más ‘expansivos’”, puntualizan.

Tanto Screenly como Youfeelm, plataforma que también parte del mismo modelo de distribución a la carta, están asimismo planteadas como herramientas para que los cineastas con dificultadas para entrar en el circuito de exhibición puedan encontrar su público. Raúl Díez, de Youfeelm, lo ve de este modo: “Youfeelm se ha convertido también en una vía para aquellos cineastas o productoras que, a pesar de tener un público interesado en su trabajo, quizás no tienen la posibilidad de mostrar sus películas en la gran pantalla o prefieren explorar nuevas alternativas. Ahora, gracias a lo que hemos denominado “cinecracia”, pueden hacerlo bajo el modelo de distribución bajo demanda, por ejemplo”.

¿Ejemplos de éxito? En Screenly “hasta ahora el mayor caso de éxito ha sido el documental Loba, producido y distribuido por Compacto, y estrenado en exclusiva en el circuito comercial con Screenly. Loba es un documental sobre el parto respetado, que denuncia la excesiva medicalización del embarazo y el parto y propone alternativas más naturales, y está dirigido por Catherine Béchard, una cineasta y comadrona francesa que es toda una gurú del tema. Es un asunto que interesa a cada vez más mujeres y hay muchas asociaciones y colectivos por toda España que han ayudado a que este público apoyase los eventos que han ido organizando por todo el país, en los que la propia Béchard viajaba para presentar la película y tener un coloquio con el público. En 5 meses llevaron a cabo 17 eventos, la mitad con lleno absoluto. En total, , 2500 espectadores la vieron gracias a Screenly”. Desde Youfeelm y con más de 10 meses operativos los casos de éxito de estreno bajo demanda son  los documentales La vida en llamas, de Manuel H. Martín, y Línea de Meta, de Paola García: “en el caso del primero se exhibió en 14 plazas de todo el país y del segundo, en 16, y las vieron en total más de 4.000 espectadores”. Son datos que aún quedan muy lejos de las estratosféricas cifras de cualquier estreno Marvel, pero que al menos sí dan cuenta de los intentos para frenar que no se pueda disfrutar la experiencia del cine en salas y que auguran que el cine bajo demanda ya no sólo tiene que ver con el mando a distancia.

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