Cómo Hollywood mató a la saga juvenil

El final de 'Los juegos del hambre' y el decreciente interés del público con cada entrega empujan a cuestionar la continuidad de una tendencia que llenó las arcas de Hollywood.

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27 de noviembre de 2015

Han marcado una época y no han sido pocos los que han crecido al amparo de sus aventuras: las sagas de cine Young Adult de fantasía han copado las salas de cine desde que en 2001 se estrenara Harry Potter y la piedra filosofal. Con su éxito llegaron los distintos episodios tolkianos a cargo de Peter Jackson (El señor de los anillos al mismo tiempo que el primer episodio sobre el joven mago, y posteriormente El Hobbit), Las crónicas de Narnia (2005) y el fenómeno Crepúsculo (2008), que consolidó una tendencia que Holllywood magnificó produciendo durante los cinco años siguientes otras tantas historias serializadas sobre jóvenes oprimidos en mundos distópicos donde los adultos brillan por su ausencia o con un pie en mundos inhóspitos, salvajes y sobrenaturales.

Pero con el final de la saga Los juegos del hambre, que se despide con Sinsajo – Parte 2, y la inesperada poca recaudación del último capítulo sobre Katniss Everdeen (ha logrado 101 millones de dólares en EE UU, bastante por debajo de las expectativas previstas por Lionsgate), convirtiéndose en el estreno más bajo de toda la franquicia, nos preguntamos si el cine basado en novelas Young Adult continúa teniendo el mismo tirón entre el público o si estamos a las puertas de despedir este ciclo cinematográfico en beneficio del alud de películas de superhéroes Marvel y DC Comics que se nos viene encima y de la nueva trilogía Star Wars, cuyo primer largometraje llega a las salas en menos de un mes. Todas las franquicias Young Adult, distópicas o no, guardaban sospechosos parecidos razonables —como se han encargado de señalar en HitFix— aunque no todas fueran la misma y quizá eso haya jugado en contra para un público que ya se ha hecho lo suficientemente mayor como para volver a tener que salvar el mundo junto a su heroína favorita. Así las cosas, ¿han tocado techo finalmente las sagas distópicas adolescentes?

La respuesta todavía no está clara del todo. Primero porque aún quedan al menos un par de nuevas sagas teen por estrenarse a nivel mundial y cuyo lanzamiento servirá para tomarle el pulso al género. En enero está previsto que llegue a las salas La quinta ola, la primera entrega de la trilogía postapocalíptica del escritor estadounidense Rick Yancey y con Chloë Grace Moretz en el papel de Cassie Sullivan, una chica que, grosso modo, tendrá que sobrevivir a una invasión alienígena que provoca la devastación de nuestro planeta en sucesivas olas destructivas. Toda una prueba de fuego para el público púber que, no obstante, ha crecido en estos últimos años siendo espectador de un buen número de desgracias: desde ver a la humanidad transformada en huésped de esos invasores del espacio exterior (La huésped) o a observar a otros de su edad recluidos en laberintos mortíferos (El corredor del laberinto).

Más en la línea argumental de Crepúsculo, Hermosas criaturas (2013) o Cazadores de sombras (2013) se presenta Fallen, basada en las novelas de Lauren Kate (Oscuros, El poder de las sombras, La trampa del amor, La primera maldición y Unforgiven) y que ha de aterrizar en las salas en 2016 con Addison Timlin, Lola Kirke y Jeremy Irvin como protagonistas. ¿Su trama? Ángeles caídos en internados y amores prohibidos. La serie literaria ha sido todo un fenómeno y muchos han depositado en la obra de Kate la esperanza de ejercer de noble continuadora del Young Adult cinematográfico. ¿Lo conseguirá? Otra novela del género que también da el salto cinematográfico es Before I Fall, obra de Lauren Olivier y suerte de Atrapado en el tiempo versión teen que en la gran pantalla contará con la joven Zoey Deutch en el papel protagonista de Samantha Kingston, una joven que sufre un accidente y que durante una semana revive el último día de su vida.

Sea como fuere, es difícil hablar de la agonía de un género cuando también están pendientes de estreno los finales de la franquicia Divergente: este 2016 llega el primer capítulo de la entrega final mientras el segundo último episodio verá la luz en 2017. Pero, ¿lograrán los fans saber ser pacientes y esperar casi dos años para ver el desenlace de la saga aún cuando el hype no se haya transformado en un vago recuerdo de adolescencia? A estas alturas, parece obvio que los estrenos escalonados anualmente no siempre son una buena estrategia con según qué productos cinematográficos.

Pero para saltos mortales, el de Warner y J.K. Rowling con Animales fantásticos y donde encontrarlos, dirigida por David Yates y primer filme de precuela potteriana de tres capítulos que se centra en el personaje de Newt Scamander (Eddie Redmayne), un magizóologo experto  en criaturas mágicas que vivió en Nueva York 70 años antes de la aparición de Harry Potter. La trilogía en principio concluye en 2020 y, si echamos cuentas, los fans que descubrieron a Potter en el cine con, por ejemplo, siete años, despedirán (otra vez) la franquicia acariciando la treintena. Y aunque muchos digan que los treinta son los nuevos veinte, la etiqueta de Young Adult debería estar por entonces en el baúl de los recuerdos. O quizá no y veamos a descendientes o antepasados de Katniss, Tris o Bella Swan reclamando película propia.

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