Las mejores trampas de la saga ‘Saw’

Aprovechando que el sadismo de la saga Saw está de regreso en los cines, repasamos algunas las trampas más creativas que jamás ideó el villano de la franquicia.

La del bloque de hielo en Saw IV

Una de las trampas más terribles de toda la saga consistía en un bloque de hielo que si se derrite, causará que uno de los personajes de electrocute.

Sobre el bloque, un hombre colgado, cuya cabeza será aplastada si la puerta de la sala se abre antes de 90 minutos.

La del foso de jeringuillas en Saw II

Una de esas escenas que nadie que haya visto la película, ha podido olvidar: Una llave escondida llena de una piscina llena de jeringuillas usadas en la que bucear. Pura crueldad y Jigsaw en su máxima expresión.

La del “ángel” en Saw III

Un sistema de arneses clavados en las costillas y una llave que puede evitar que  desgarren al sujeto, abriéndole la caja torácica.

¿El inconveniente?, la llave está dentro de un recipiente lleno de ácido.

La del escaparate de Saw VII (Saw 3D)

Tres personas encadenadas en un sistema de sierras dentro del escaparate de una tienda, bajo la mirada de todo el mundo.

Dos de las víctimas tienen que intentar matar a la otra. En caso de no hacerlo, la tercera será cortada por la mitad.

La del péndulo en Saw V

Un clásico de inspiración cormaniana, aunque con un pequeño giro a lo Jigsaw.

Un péndulo desciende sobre el abdomen de la víctima y la única forma de detenerlo es introduciendo las manos por unos mecanismos que, al mismo tiempo, se las van apretando hasta rompérselas.

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